El cielo estaba lleno de avioncitos estáticos, como esperando que venga un tranvía, porfiados al viento, caminando en el pasto fresco de un parque de Villa el Salvador iba un miembro del jurado a una competencia de cometas, con sus penurias matutinas y problemas de aquellos que les da a los viejos de corazón, solo atinaba a mirar al cielo y por obligación a las cometas, "algunos van ganar y otros a perder" pensaba este vago hombre, con el resto de su corazón que no se notaba que le faltaba un poquito de amor, sentado del trabajo de observación, escuchaba una dulce melodía, presto a recorrer esta sinfonía desasociada a sus gustos, vio que eran niños corriendo con alegría desbordantes y algunos estáticos de que no se vaya su cometa, vio la diferencia entre cada uno, los que no tenían la responsabilidad de la cometa y los otros pendientes de sus avioncitos, con una actitud de rebeldía y locura, el jurado cogió una tijera de una mesa cerca y comenzó a cortar cada hilo que unía la cometa con el niño, pasaba por cada uno como podar flores, las cometas iban sin rumbo, como que el coche se dejara sin llaves, los niños atónitos corrían tras las soguillas deambulantes, el jurado tiro las tijeras y correteaba a los niños para que no las cojan, y se armo el disparate, gritos de "se va la cometa", "no me atrapas" y un buen JA seguidos de otros JA, fue espectacular, los padres no sabían la escena que se había hecho, el jurado y los niños con la sobria madurez la tenían muy clara, era un caso de Diversión compulsiva.
Caray a veces hay que romper esquemas pero que este dentro de un contexto, este jurado aprendió una buena lección, llevar tijeras mas grandes...por que para curar hay que a veces cortar.
Caray a veces hay que romper esquemas pero que este dentro de un contexto, este jurado aprendió una buena lección, llevar tijeras mas grandes...por que para curar hay que a veces cortar.

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