miércoles, 23 de diciembre de 2009

León blanco


EL león con una pata amarilla deseaba dar un regalo a su madre, una flor roja fue el pedido, los campos estaban llenas de hierba verde fresca, de arboles pero no de flores, aun no era la época que brotaran, no obstante había una historia que en la montaña mas allá de los dominios donde los caballos andan en grupo galopando, existía una zona llena de nieve y vivía en una cabaña muy pequeña, una niña mágica que varias una flores rojas.
El León, por el amor a su madre se fue rumbo a las montañas, no sabiendo de peligros, solo sabiendo que debía cumplir el anhelo se su grata madre, que lo amamanto desde pequeño, que le curo la patita cuando era cachorrito por que se hinco con una espina, o cuando la madre le enseño que debía respetar a la naturaleza, o cuando el "por favor" era una disciplina y el "gracias" una reverencia.
Sus patas estaban frías, la nieve llegaba a los tobillos, los arboles no brotaba hoja alguna, caía nieve por todos lados, el León tenia un problema, no sabia donde quedaba la casa de la niña mágica, bueno pensó, "Si todo mágico, y difícil ubicar, sera entonces que me pierda para encontrar, solo así la ubicare", presto el consejo de perderse, ni yo mismo el que relato sabia donde estaba...., después de un tiempo observa una pequeña cabaña, con una luz encendida en el
interior, nervioso el León, toca la puerta y como había enseñado la madre en su etapa de cachorro sabia lo que tenia que decir; sale una pequeña de pelo naranja y chaleco blanco, y el León dice: "Pequeña niña mágica, mi nombre es León blanco y vengo de muy lejos, a pedirle por favor me pueda regalar una flor roja que usted cultiva", la niña lo miro de pata a cabeza y le invito a tomar un ponche de durazno con pasas, en su platica la niña le dijo que el frio fue tan fuerte que mato a todo su cultivo de flores rojas, el León blanco tuvo tristeza en ese instante, pero la niña le comento adicional a ello que solo existía una flor, y solo le otorgaría tal presente si cumplía con 3 pruebas.
El león escucho atentamente, la primera: debería traer un huevo de águila del alto monte, la segunda: Traer un pez, rió abajo donde abitaban los Osos y la tercera: Tirar abajo la casa del castor que vivía rió arriba.
El león fue en busca de la primera misión, y subió tan alto como pudo, al encontrar el huevo en nido, vio que tenia mas hermanitos esperando que salga del cascaron y el león se conmovió, no lo completo.
Fue en busca de la segunda misión, bajo tanto al rió, donde observo que habían muchos osos buscando comida, con tal olfato de cazador que tenia el León vio un pez y lo atrapo, a punto de llevárselo un pequeño oso tenia mucha hambre, soltó tal bocado y se lo dio al pequeño, no lo completo.
El tercero era definitivo, no había que darle mucho pensamiento, tumbar la casa del castor era dejar sin casa a muchos de su familia, fue a la cabaña de la pequeña niña mágica de pelo naranja y chaleco blanco, le comento que no pudo hacer tales acciones por que no lo merecían tale animales sufrir de esa forma, la niña tomo la flor y se la entrego, el León se sorprendió y pregunto el porque, la niña solo pudo decir: "tu madre te enseño bien, se lo merece".
El león blanco de pata amarilla llevo en su boca la flor roja, bajo de las montañas y se dirigió a la cueva de su madre, la encontró dormida, dejo la flor en su costado y se hecho a observarla, cuando la madre despertó vio a su hijo, y el león blanco la miro en sus ojos ya ancianos y le dijo: "una flor para una flor".

No hay comentarios: